martes, 8 de febrero de 2011



El verbo regresó hecho carne,
El verbo regresó hecho hombre.
El verbo regresó como la noche espesa,
como la bombilla espera encender la noche.

Vuelve a mi espina dorsal el verbo
a mis branquias llenas de espinas y nostalgias
Vuelve a revolver los cajones de mi ropa interior
vuelve a desgastar nudillos congelando días rojos.

6 comentarios:

Meme dijo...

Qué suerte que te haya abducido por fin. Te has reencarnado.
Preciosa la fotografía...

la chica del ático dijo...

De Annie Leibovitz, que me tiene a sus pies.

Sergio dijo...

verbo potente y extasiante...

(por cierto Leibovitz es una de las grandes, aunque con sus recursos técnicos y sobre todo económicos, muchos estudiantes de bellas artes quizá estarían, al menos, a su media altura)

Jesús Garrido dijo...

una maravilla de fotografía además

saludos

Rocío dijo...

Joder, qué bueno.

Me ha recordado a "Las personas del verbo", el poemario de Gil de Biedma.

Te sigo, por supuesto :P

May la Goulue dijo...

¿Qué hay que hacer para congelar un día rojo?Audrey decía que ir a Tiffany´s, pero a mi no creo que me sirva...
El verbo siempre me pilla desprevenida.

Texto-bombilla para esta noche,

besos