viernes, 8 de abril de 2011

Te clavaste en mí
de noche
mientras dormía
sólo el subconsciente pudo consentir tal insensatez.



Hoy la ciudad huele a estiércol.
Florecen recuerdos yermos.

4 comentarios:

J. dijo...

Seguro que se clavó demasiado fuerte.

juan bello dijo...

Donde vives no tiene pinta de oler bien, tienes razón ;)

la chica del ático dijo...

pues no... sería una ermitaña feliz en mitad de la nada hoy.

Diario de Arquímedes dijo...

Hay cosas que nopodemos controlar, interesantisimo blog, me quedo en tu atico :)