viernes, 9 de septiembre de 2011

retales (de septiembre a septiembre)

Cuando el mar es una triste fotografía en una pared blanca
cuando los cantos de sirena se camuflan entre otros cantos de sirena
cuando un sombrero recoge monedas de plata
y ya no queda nadie. Nadie ha cerrado la puerta.

                                  ***
Luego harás ver tu absurda seguridad
 todos te creerán
 y yo te taladraré las pupilas desde la otra punta de la sala
dejaré que te salgas con la tuya
y pediré en mis oraciones por ti. 


                                  ***
No creo en la delicadeza de la boca del asno
ni en las piernas de los espantapájaros
que se astillan y no se pervierten
ni en el muelle que recicla la vida
ni que fuera exista algo que se lleve esta niebla.
Creo que hay ríos de corrientes inversas
polvo que trepa paredes en vez de cavar agujeros
a los que puedas ir a esconderte cuando te canses de ser hombre


                                  ***

Te clavaste en mí
de noche
mientras dormía
sólo el subconsciente pudo consentir tal insensatez.

                                  ***

Cuestionas la fe
pero el verdadero milagro sucede
cuando me describes:
carne y hueso
la terquedad de entre tus cejas.

4 comentarios:

.A dijo...

taladrare todos tus sueños cada noche
y jamas dejaras de pensar en mi

carlota dijo...

la terquedad entre tus cejas...hay cejas que son abismos, carreteras y hasta respuestas a medias

Sarco Lange dijo...

Lo más terrible es cansarse de ser hombre. Siendo hombre.

Abrz.

Vagamundo dijo...

Hay conflictos prolongados como éstos, en los que cuesta más que nunca buscar, y querer encontrar, un lado positivo, un punto común, una razón para empezar de nuevo a seguir queriendo.