sábado, 8 de noviembre de 2014

noviembre de noche

Los niños juegan con el sonido de una carraca entre las manos, parten en dos el silbido del otoño.

Las nubes no abren al mar, nos han dejado hoy en una península de alambre y estampa.

Devolvimos todos los peces a la calle, sólo guardamos un sedal para el golpe maestro.


Contamos los ojales de la noche, cada boca de metro iluminada.

Desenredamos las palabras que hicieron falta, cosimos con tu pulso de cirujano.

E inventamos un raíl de vuelta a casa por los canales secos de Madrid.

2 comentarios:

Art. dijo...

Eso ha sido muy Pereza! O me ha provocado una imagen similar a alguna canción

Rafael Indi dijo...

Grandes imágenes, Madrid en otoño se merece poemas así.

Un saludo desde mi paracaídas ardiendo.