miércoles, 10 de diciembre de 2014

de tanto en cuando

He escrito vereda. Me he sentado a analizar, a echar pro y contras por la borda, me he curtido y he desafinado el mástil para masticar diciembre. Luego he trepado al borde del abismo a observar como se detiene el tiempo, allá, más lejos de lo que alcanzo. Y he tratado de responder una a una todas las preguntas:

- la luna sólo es grande en el horizonte de la carretera.
- los números que nunca quisimos nos encuentran y encuadran.
- en los pasillos transitados han encogido los sillones.
- tiene tanta sal la niebla que escuece en los ojos.
- las deudas de las adolescencia se pagan con cada suspiro de desilusión.
- hierve la madera si me ve bailar sola.
- las tentaciones de hojalata son para torpes. de piel y hueso. de piel y hueso.

grábate a fuego dos cuestiones:

- nada fue siempre mejor que verte deslizar los dedos por mi piano.
- las voces que se encogen tienden a desaparecer. no hay infinitos que las desdoble. ni su vértigo.

1 comentario:

Sara dijo...

Pedazo de poema. Me ha encantado. Usas muy bien las metáforas. Me gusta tu forma de escribir. Por favor no dejes de hacerlo :)

FELIZ NAVIDAD.