martes, 29 de septiembre de 2015

aceras por palabras




hemos perdido el juego de nuevo
encendido el cenicero
para ver que había detrás
ahora que no distingo cuando camino
en la cuerda floja de tu equilibrio
tengo la tentación de alzar la bandera
y conquistar Granada
en la urgencia de las aceras
se alquila por media docena de coincidencias
la paciencia a granel
para descontar las rosas
para soltar el amarre
y despeinar el alma


martes 1 de septiembre

Lamiendo un credo
por no parecer agnóstica
a los ojos de la muchedumbre
deambulé entre sus cuerpos
siguiendo a pies juntillas
el protocolo del ciudadano de clase media

Respiré en cada esquina
maldije los domingos,
estropeé a ciencia cierta verdades a medias
por sodomizar las mariposas en el estómago
y derramar el vino
quite las espinas de todos los juncos
y  conté lo resplandeciente que era el invierno
para tragarlas una a una
cuando nadie miraba
Revelé un gesto claro
al mirarme al espejo
al mismo tiempo que esos cuerpos
que comparten formas y logaritmos
se vaciaban en un carnaval de entrañas, rimel y delineador negro.

Vuelvo a quedarme en silencio
a reconstruir los cánones y los prejuicios
y esa cadena de estúpidos segundos
que son el eslabón perdido de la sinceridad
cosida a un cuerpo ateo
que no ha perdido un ápice de fe en los locos