sábado, 20 de diciembre de 2014

Naufrague aquí

En el mar las cosas cambian de nombre. Así una cuerda es un cabo, no existe izquierda, sino babor; ni derecha, sino estribor.

Un marinero arraigado, de esos a los que únicamente se les mueve la tierra bajo los pies y tienen anécdotas de cantos de sirena, no entiende palabras como ventana o armario.

Así me siento en ocasiones, hay cientos de conceptos que no entiendo cuando hablo del corazón. Tengo suerte si aún encuentro otros náufragos que conocen palabras que parecen lenguaje en clave: lealtad, sinceridad, libertad.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

de tanto en cuando

He escrito vereda. Me he sentado a analizar, a echar pro y contras por la borda, me he curtido y he desafinado el mástil para masticar diciembre. Luego he trepado al borde del abismo a observar como se detiene el tiempo, allá, más lejos de lo que alcanzo. Y he tratado de responder una a una todas las preguntas:

- la luna sólo es grande en el horizonte de la carretera.
- los números que nunca quisimos nos encuentran y encuadran.
- en los pasillos transitados han encogido los sillones.
- tiene tanta sal la niebla que escuece en los ojos.
- las deudas de las adolescencia se pagan con cada suspiro de desilusión.
- hierve la madera si me ve bailar sola.
- las tentaciones de hojalata son para torpes. de piel y hueso. de piel y hueso.

grábate a fuego dos cuestiones:

- nada fue siempre mejor que verte deslizar los dedos por mi piano.
- las voces que se encogen tienden a desaparecer. no hay infinitos que las desdoble. ni su vértigo.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Sucede, noviembre

Ismael Serrano tiene una melancolía sobrevivida o es un superviviente de la melancolía.

Le doy vueltas a su voz quebrada mientras el sábado es tragado por el horizonte.

El skyline de Madrid  es mejor que cualquier postal de cualquier tienda de souvenirs. Lo contemplo congelado como si hubiera encerrado la ciudad en una de esas bolas de cristal que al girar sacuden nieve.

Lo contemplo como quien da el botón de pause y tuerce el gesto mirando desde fuera una imagen inmortal.


sábado, 8 de noviembre de 2014

noviembre de noche

Los niños juegan con el sonido de una carraca entre las manos, parten en dos el silbido del otoño.

Las nubes no abren al mar, nos han dejado hoy en una península de alambre y estampa.

Devolvimos todos los peces a la calle, sólo guardamos un sedal para el golpe maestro.


Contamos los ojales de la noche, cada boca de metro iluminada.

Desenredamos las palabras que hicieron falta, cosimos con tu pulso de cirujano.

E inventamos un raíl de vuelta a casa por los canales secos de Madrid.

sábado, 1 de noviembre de 2014

causalidad o casualidad

Puede que sea cierto que haya una línea vacía de predisposición. 

Puede que se nos dé bien vestirnos con nuestra piel cada mañana y abrir la boca para decir lo que se supone que debemos de decir. El abecedario fácil de la filantropía. 

Puede que llevemos en las manos los objetos costumbristas que poner sobre la mesa sin que un ápice de sorpresa sacuda hoy la ciudad o mañana. Tal vez precisamente mañana sea la oportunidad perfecta para desafinar el pecho. Llevamos servidos cuatrocientos versos torcidos y por ningún sitio he encontrado una mano que haga por enderezar lo que tiende a inclinarse a la derecha. 

Puede que cada uno dibuje las huellas de su talón de Aquiles.  

Puede que este otoño suene distinto. 

Para huir crujir hojas: pinchar aquí


martes, 14 de octubre de 2014


no deberías renunciar a ese desvelo
no deberías dejar de ver el rojo que trepa por las paredes
no deberías cerrar con hilo esa desgana


no deberías claudicar en la arrogancia
no deberías vaciar aquí la vertebra de tu sentencia
no deberías ahogarte en agua templada


no deberías disecar el contorno del sueño
no deberías maltratar la insensatez
no deberías guardar para después la metamorfosis 

lunes, 13 de octubre de 2014

manos frías

hoy es el primer día del otoño
que cojo el café caliente entre las manos
y dejo que me temple el alma.

domingo, 12 de octubre de 2014

Descomplejando que es gerundio (reflexiones para un 12-O)

Hace poco en una cena alguien apostilló -pero no te confundas, que ella no tiene nada de facha, es más roja que roja- después de que con absoluta contundencia hubiera afirmado que me encanta la cultura de mi país, que estoy enamorada de la esencia de España.

Me llamó la atención el empleo de la palabra roja, pero en los coloquialismos de un viernes por la noche supongo que es lo más recurrente para decir que alguien no comulga con las ideas de derechas, anacronismos aparte.

Lo que me supone una pena tremenda es que se tenga que desligar el amor a la cultura y a la tierra de una, de una corriente política de manera explícita para que no haya malos entendidos. ¿Y qué tendrán qué ver las churras con las merinas? (expresión que me encanta y es muy española).  

Desde hace unos años he empezado a comprender el sentimiento sufridor colchonero, y eso que los colores merengues me calan hasta la médula. No sé si es una metáfora absurda, pero a mi España me duele cuando pierde por goleada porque la defensa no entrena o más bien nunca tuvo lo que hay que tener para estar donde están. Y no, no estoy hablando de fútbol. Me duele y la quiero. Porque la quiero me duele.

Creo que hay muchos motivos para sentirse parte de algo, y también maneras de odiarlo, cuando con los tiempos que corren te obligan a abandonar.
Aún así yo sigo amando los anocheceres del norte, cuando al sol se lo traga el mar; los amaneceres del levante, el agua clara de Ibiza, la arena negra de Lanzarote; el olor a mar de Galicia, las playas vírgenes de Cádiz, los montes del Bierzo, cada uno de los cielos de Madrid. La Sagrada Familia (algún día de estos sale entera en una postal), la muralla de Ávila, el Alcázar de Segovia, las calles estrechas de Toledo, la Alhambra de Granada, las estrellas de los Pirineos. El contorno de Cadaqués, las tapas de León, la paella valenciana, los ríos de sidra que corren por las calles de Gijón, el mar en calma de Murcia, la plaza de España de Sevilla, los miguelitos de la Roda. La amabilidad del extraño que me ofrece algo sin conocerme, la sociedad líder en donantes de órganos, los vecinos que luchan porque una familia no sea desahuciada, el vecino que te deja la puerta abierta cuando te has dejado las llaves en casa, las voces que gritan por las injusticias, las voces que cantan cuando hay algo que vitorear.
Yo amo la tierra de Machado, de Serrat, de Sabina, de Dalí, de Lorca, de Paco de Lucía, de Sorolla, de Miguel Hernández, de Sara Baras, de Cristina García Rodero, de Ana María Matute, de la guitarra, el chotis, el pasodoble y la copla.


sábado, 4 de octubre de 2014

martes, 30 de septiembre de 2014

retales de septiembre

Quisiera guardar la luz del sol en un recipiente de cristal. Irla bebiendo a sorbos cortos las noches sin luna.
Dosificar la penumbra. Dosificar el calor.Quizá así entiendas el equilibrio que supone retener el océano atlántico dentro de mi.

***

No tengo oficio suficiente para la banca rota.

F.D.S.

Desnúdate en mi boca.
Hazte de grafito.
Dibuja sobre mi vientre una ruta en espiral.

Salpícame en las hojas de la rutina
Muerde el verbo que se escapa, que trepa río abajo
que devuelve al mar el idioma.

Quisiera desenredar la lluvia en los charcos
empequeñecer el tiempo en los dedos
cobijar tus peros a la sombra de un dedal

Y maldecir la preciosa luz de otoño
que rompe en el ventanal
como la memoria de un pez.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Muertos de hambre

Ser así y no puedes ser de otra manera.


jueves, 4 de septiembre de 2014

Suenas

Suenas pesimista. En argot veraniego serías una caña mal tirada, un café con hielo con una mosca dentro, una medusa en tu trayectoria acuática mientras te abstraes mirando los perfiles de los turistas pasear la playa.

Suenas a agua, como la risa de un niño, interminable y transparente. Empapas paredes y suelos, los vecinos recogen en un cacharro gota a gota todas tus carcajadas.

Suenas a noche cuando cierras los ojos y a madrugada cuando vuelves a casa con los pies descalzos. 

Suenas, como el zumbido del verano, como la hiedra cobijando avispas, como las palmas que ya no suenan cuando desaparecía el sereno.

 (texto rescatado del verano de 2012)

viernes, 22 de agosto de 2014

noches de cine y ventanas abiertas

tengo una esquirla de plata haciendo surco en un pulmón, un breviario de buena suerte en la mesilla, la misma camaradería que antes de ayer con el mando que enciende las luces del barrio.

tiras piedras sobre mi conciencia, como quien pretende despertar a quien duerme con apetito. he tatuado en un bostezo los dos lugares a los que quisiera llevarte dentro de un rato.

buenas noches y sueños rápidos,
niños del siglo xxi.

martes, 12 de agosto de 2014

luz de agosto en las postales

Cada instante necesita sus escenarios
escucho ladrar a la tarde como un san bernando sin dueño.
Los reflejos de la ventana dibujan una ciudad donde antes sólo había ceniza.
En todos tus álbumes de fotos aparece siempre el mismo gesto
como una profecía que anuncia días claros
o un sol desprovisto de ilusiones ópticas

Han imantado la suerte hacia ninguna parte
donde perdimos aquel verano la paciencia
que tardamos en derramar por las escaleras
bajando a los sótanos de los portales que nunca abrimos.

piel


Piel es asesinato

y la caricia el preludio de la alevosía.



jueves, 7 de agosto de 2014

skyline

me gustan esos lugares donde alguien ha bautizado el perfil de una montaña como la mujer dormida. siempre hay uno por horizonte, igual que ilusos por familia o mercaderes de seda en el rastro, es un cupo a cubrir.

el verano habita mi piel, le abro los poros y le alquilo la epidermis por quincenas.

llenamos el tiempo de retales: un cine, un paseo, una tarde de siesta. una acuarela en blanco donde diluir las estaciones. los verbos peligrosos traicionan la boca, los adjetivos injustos que van seguidos de convenciones para llenar el tiempo. no sé si es más vulgar la conveniencia o la soledad. encoge los hombros y sigue danzando en lenguas exóticas. hay un golpe a la vuelta de la esquina para deshacer todas las certezas que has ido acumulando como versículos de tu pequeña biblia profana. hay un golpe de los buenos, lo sé. y se te desharán los estigmas.

sábado, 2 de agosto de 2014

Nunca me enamoraría de noche (Jack Nicholson no miente)

El viento vuelve a soplar
no sabría decirte exactamente
qué es lo que hace que las palabras
se desplomen como alfombras
y creen hogares
es la extraña sensación
de estar por una vez
en el sitio idóneo
y que nada más pese
ni el mercurio, ni la masacre
ni las guerras personales.

sentir los dedos anudados a un corazón
como papel de celofán
o como escarcha
-tal vez salitre-
con calma respirando los sístoles
con transparencia los diástoles  
la dueña de todo esto sólo puede ser
la risa, que claudica en las cuevas
donde no corre el agua de lluvia
y se lleva un soplido la tristeza
clavada en el dorso de mis manos
se incendia el alma dormida.

pase por aquí una vez
tengo un dejavú de un cielo morado
con este mismo olor
con este mismo viento
chocando contra mi espalda.



jueves, 31 de julio de 2014

Incendiario de entremeses



No quiero marcharme sin contarte que practicaré la esencia.


en los márgenes de un jueves clarean mis no-intenciones.

esos mismos márgenes han parapetado astutamente un palacio, un templo por el que discurren calles, luces, sombras e incluso un lago para naufragar cada fin de semana. por esos margenes pasan los años, las dudas, las voces que arañan las paredes y dan más encanto -a la vez que acento- a la ciudad interior de los márgenes satisfechos.
dignidad flanquea la entrada a ritmos demasiado acompasados, disonantes o que no encuentran en lo desafinado belleza. no existe una palabra que baste para salvarse. existe un olor, quizá una manía, unos ojos o unas manos. una Esencia. y claridad.

se deshacen al paso de ingenuidad los adoquines mal puestos, el rastro de baldosas amarillas solo puede conducir a un lugar: a un encuentro inesperado donde bailar un vals con melancolía, recordando que en el tercer callejón de la derecha besó a su opuesto un martes. luego siempre quiso ser de agua.

miércoles, 23 de julio de 2014

vamos a medias

No hay manera de devolverle la forma a las noches que ya se han ido, ni de devolver el bocado de tu manzana prohibida.
No hay un trago para aliviar el calor de la ciudad esteparia, ni ve(r)so que llevarse a la boca.

Hay una idea despierta.
Hay una idea dormida sobre tus pestañas de adolescente.
Hay una victoria a medias en la espuma de aquella cerveza.
Hay una guerra abierta entre mis manos y lo que se esconde bajo la mesa. Siempre.

domingo, 20 de julio de 2014

collage

Quizá estemos ya en el cuarto renglón de la tercera vida.

En el horario desacompasado de verano julio rasguña la espalda de los turistas en la plaza mayor.


Tengo un recetario de palabras de bocas ajenas:
No es tristeza, es inundación
Tener el corazón como una casa de huéspedes

Anido en ellas


Nado a braza por las aceras del barrio. Me cruzo con transeúntes que aderezan las sombras: las del árbol desaliñado, la de la dársena del autobús, la del balcón del primero. No queda un poste para echar una siesta.

Luego fue otoño por un rato, de doce a cuatro de la madrugada. Cuando llegaba a casa sólo olía a tierra mojada y a leña, como en octubre.


[A ratos contemplo un collage, el niño con las manos embadurnadas de pegamento no consiguió aprobar plástica]

martes, 15 de julio de 2014

Ibiza revisitada

A veces tengo la sensación de llevar media vida esperando un naufragio.
Pues bien, ya he encontrado la arena en la que quiero encallar.

Nunca he tenido muy claro que significa todo eso de la patria cuando se trata de defender banderas, soy más de flechazos y amores platónicos.

Soy más de aquí que de allí, eso siempre lo he tenido claro.
Soy de agua sol viento y arena.
Soy de donde se pueda vivir descalzo.







Más tierra y agua cristalina aquí


viernes, 4 de julio de 2014

De faros e islas



Ya no puedo pensar en otra cosa, se me ha agarrado por dentro y no me suelta... O algo así decía Lucía de la novela de Lorenzo en Lucía y el sexo. A mí me pasa igual con las películas de Medem.

No puedo evitar pensar en esa película, en su luz, sus carreteras largas hasta el faro que todo lo ilumina, mañana me voy a Ibiza. En una semana dormiré en Formentera. Me gusta pensar que me cruzaré con la joven Dolores y con los rayos de sol que cantaba Paz.

Ahora toca inspirar olores de verano para superar el invierno.

Un cuento lleno de ventajas (click)

martes, 1 de julio de 2014

Declaración de interiores

Voy a guardar al vacío las horas que le quedan a esta semana

llevo dos días soñando con la arena que separa la isla de Ibiza de la de Formentera.




domingo, 29 de junio de 2014

días de paso

el hilo de plata que teje los días suena a bulería
hoy quiero ir a Lisboa a escuchar fados
ella baila rock, cree que nadie la mira cuando cierra los ojos

él acaricia las cuerdas de una guitarra, la cuarta está apunto de romperse
nadie se queda a escuchar el blues
duerme la calle con el sonido de un violín vagabundo

nadie sabe reír como llora Chavela
aunque las teclas de un piano parezcan recoger las lagrimas de una niña
que empieza a caminar. el sol bemol es el tropiezo

hay una guirnalda de tu casa a la mía donde hay escrita una canción de Sabina
¿recuerdas los gitanos de san nicolás?
Lorca se sentiría orgulloso de las sombras que proyectan sobre las torres de canela

alguien me dijo que sólo sabía bailar vals
ayer me crucé en metro con la chica del cadillac de Loquillo
lo sé porque su iris tenía el mismo color que Barna al atardecer

en las tardes de domingo, mientras las vecinas cuelgan la colada
hay una copla entre las pinzas y las cuerdas de tender
en el mismo patio por la noche sólo se escucha el ritmo atropellado de un jazz
que juega a ser en los dedos de un saxo.

yo sigo bailando mis ilusiones
en manos de estribillos de pop

miércoles, 25 de junio de 2014

Vals destemplado

hay días en los que tengo en la garganta laberintos de razones y desencuentros.
bosques en los que peregrinan primaveras y veranos tibios donde enroscan los pies los niños.
noches que son un vals Vienés.

frecuentas preguntas de las que sabes las respuestas dando vueltas en aldeas circulares con tejados curvos donde no hay una arista para pasar de página.

y así el tiempo pasa, por la espina dorsal del calendario, regando los finales para tener  brotes verdes cada septiembre.



martes, 24 de junio de 2014

fisiología manca

La lluvia apaga las hogueras de San Juan.

Me gustan los brazos que saben abrazar.  Tú odias las manos lánguidas que soportan cuerpos que saludan. Me gustan los brazos que cobijan hogares habitabas mi piel y me llamabas casa.

Me gustaría sacudirme la tristeza como un perro la lluvia en la noche de San Juan.


martes, 17 de junio de 2014

Soy Yo

por obligación
y devoción

martes, 10 de junio de 2014

Portada de martes

Al volver a casa esta tarde no te alarmes si te encuentras al Cobrador del Frac, le he enviado a por mi corazón.

Patio interior: Ajo (micropoetisa)

lunes, 9 de junio de 2014

Portada de lunes

El ruido blanco de la intrascendencia, la superficialidad de la monotonía hecha cliché, son el fuego incandescente de la irascibilidad. Peldaño tras peldaño, segundo tras segundo. Mientras, en el oasis en estado latente, siguen gravitando las deudas que les debo a mis sueños. 

La vida sería más bonita con la voz en off de Carlos del Amor, haría más emocionantes esos minutos de lunes a las once de la mañana donde tiene que pasar de todo y donde no pasa nada. No se puede ser mal narrador con esa voz, no se puede ser mal narrador con ese apellido. 

Yo también quiero ser de hoja caduca y echar brotes en primavera. 


miércoles, 21 de mayo de 2014


El faro adelgaza al mismo ritmo que engorda la melancolía
Las sombras de la ciudad se han convertido en el negativo de una fotografía.

domingo, 11 de mayo de 2014

minutos frente a un cuadro

Las cosas buenas no se explican, como los buenos chistes. 

Hay pensamientos espiral que se enredan al mismo tiempo que los quieres desmembrar. Pretendes ordenarlos, ir diseccionando las partes con habilidad de cirujano y al punto de conseguir armar el sentido, se desvanece el castillo de naipes. Una fugaz revelación te beso los labios y se fue a bailar con otro. 

Rozando el vértigo con la yema de los dedos dejamos las trascendencias de las preguntas para seguir viviendo, que ya es suficiente que ya es bastante hacerlo como para ser (in)consciente a todas horas. Hablábamos de eso y apuntaste más vértigo a la lista. 

Entonces recordé la silueta de una fila interminable de espectadores que esperaban pacientemente a fruncir el entrecejo frente a la perspectiva inventada por el primer individuo. Actos reflejos en sucesión. Estupidez de segundos trasnochados frente a un cuadro. Algunos, pienso, dejaran la mente en blanco. Otros buscaran algo distinto que criticar. Los más, sentirán incomodidad pensando cual es el momento oportuno para retirarse, sin parecer estúpido, sin parece presuntuoso. 




Patio interior: abstracteces de siesta dominguera y  El mundo today - Mirar un cuadro 


domingo, 27 de abril de 2014

inevitablemente epicúrea

Bebe el dulce elixir de la hipocresía.

No sabía que los domingos tenían estos tiempos muertos.
Se disponen los segundos al otro lado del microscopio.
Acaricia el mediodía como el lomo de un gato.

La memoria es un oasis de nostalgia.
Se ciñen los días al asterisco de tu nuca.

jueves, 24 de abril de 2014

primavera

Me gusta que el agua queme bajo mis pies una alegoría escandinava.
Poco a poco voy tejiendo con saliva una red de peros y controversias.
Un hilo de viento baja por mi voz.

Si cada paso aleja del epicentro, cómo reconocer las siluetas.

viernes, 18 de abril de 2014

De tejados y ciudades


Se dice en una de mis películas favoritas que la patria es un invento, no se extraña un país o una ciudad, se echan de menos a ciertas personas y a las calles con tan sólo cambiar de barrio.

También dicen que a las ciudades se las distingue por los tejados. Os presento a Lyon, por sus tejados, sus fachadas, sus ríos y sus miradas.

(más tejados aquí)

sábado, 12 de abril de 2014

S.L.H.

Aprendimos a ser mayores en el borde de un vaso de cerveza. Luego aprendimos a mentirles y a fingir que corremos hacia todos esos sitios donde la gente parece muy bien saber que corre. Aprendimos a sabernos y a leernos entre líneas o entre necios. Aprendimos a cuestionar la punta de nuestros zapatos y ensalzar el tropiezo como la guerra ganada. Aprendimos a callarnos  a destiempo, cuando el silencio se hizo cómodo. Aprendimos a hablarnos inventando la importancia que quisimos para las palabras que parimos. Aprendimos a verbalizarnos. Aprendimos a dolernos. Aprendí que el exceso de astucia no es nada, ni todo lo válido es astuto. Aprendí de los términos medios lo mejor y lo peor y ahora vivo en un extremo de medias tintas que dejan caminos a medias y el vaso medio lleno o medio vacío. Quién se atreve a vaciar el vaso de cerveza en el que aprendimos a ser mayores. 

donde los aviones

He dado al play y el agua me ha llegado hasta los tobillos.

Se puede volver a sitios donde uno nunca ha estado.
Se puede mirar a los ojos de alguien e intuir los paisajes de donde ha regresado de soñar.
Se puede sentir ingravidez en 5 minutos y 31 segundos.

He vuelto a dar al play y el agua ha arrastrado mar a dentro tres inviernos. Se los ha tragado como si digiriera agostos en lugar de diciembres.

Se pueden dormir siestas eternas con los párpados naranjas.
Se puede aprender geografía en las arrugas de una sábana.
Se puede volver a uno con una mirada en un espejo transitado.

Ha terminado la música y he preparado mi piel para tatuar.

domingo, 23 de marzo de 2014

some of these days

ella lee desde hace semanas un recetario para escapistas, se pinta las uñas y repasa entre dientes la página 247.
él dobla la quincuagésimo novena esquina patinando la vergüenza. ha robado cinco vidas a dos viudas y media esta tarde.
ella cocina cantando a las plantas del vecino. él aprende chino en el bar del barrio, mientras su amigo le habla ha recorrido media muralla y ha tenido descendencia en xiamen.
ella se creer inmortal de miércoles a domingo. él duda de la metamorfosis de kafka, es enjambre los sábados y domingos por la mañana y hormiguero entre semana.

él enciende la luz del pasillo, ella cuelga su piel. él le cuenta en ruso su mediodía chino y la vergüenza que resbala las calles intrépidas. ella enciende sarcasmo e ironía. prenden los dos el sonido del tocadiscos: se tambalean en el aire chasquidos de épocas doradas y el silbido de un tren en blanco y negro.

martes, 18 de febrero de 2014

Ironías de media tarde


hundo las manos en un estanque de arena y espero encontrar un tesoro.

domingo, 16 de febrero de 2014

c.u.v.a.c.




[...]

Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque creen que las imágenes exteriores son la realidady no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría.

Hermann Hesse.