jueves, 31 de julio de 2014

Incendiario de entremeses



No quiero marcharme sin contarte que practicaré la esencia.


en los márgenes de un jueves clarean mis no-intenciones.

esos mismos márgenes han parapetado astutamente un palacio, un templo por el que discurren calles, luces, sombras e incluso un lago para naufragar cada fin de semana. por esos margenes pasan los años, las dudas, las voces que arañan las paredes y dan más encanto -a la vez que acento- a la ciudad interior de los márgenes satisfechos.
dignidad flanquea la entrada a ritmos demasiado acompasados, disonantes o que no encuentran en lo desafinado belleza. no existe una palabra que baste para salvarse. existe un olor, quizá una manía, unos ojos o unas manos. una Esencia. y claridad.

se deshacen al paso de ingenuidad los adoquines mal puestos, el rastro de baldosas amarillas solo puede conducir a un lugar: a un encuentro inesperado donde bailar un vals con melancolía, recordando que en el tercer callejón de la derecha besó a su opuesto un martes. luego siempre quiso ser de agua.

miércoles, 23 de julio de 2014

vamos a medias

No hay manera de devolverle la forma a las noches que ya se han ido, ni de devolver el bocado de tu manzana prohibida.
No hay un trago para aliviar el calor de la ciudad esteparia, ni ve(r)so que llevarse a la boca.

Hay una idea despierta.
Hay una idea dormida sobre tus pestañas de adolescente.
Hay una victoria a medias en la espuma de aquella cerveza.
Hay una guerra abierta entre mis manos y lo que se esconde bajo la mesa. Siempre.

domingo, 20 de julio de 2014

collage

Quizá estemos ya en el cuarto renglón de la tercera vida.

En el horario desacompasado de verano julio rasguña la espalda de los turistas en la plaza mayor.


Tengo un recetario de palabras de bocas ajenas:
No es tristeza, es inundación
Tener el corazón como una casa de huéspedes

Anido en ellas


Nado a braza por las aceras del barrio. Me cruzo con transeúntes que aderezan las sombras: las del árbol desaliñado, la de la dársena del autobús, la del balcón del primero. No queda un poste para echar una siesta.

Luego fue otoño por un rato, de doce a cuatro de la madrugada. Cuando llegaba a casa sólo olía a tierra mojada y a leña, como en octubre.


[A ratos contemplo un collage, el niño con las manos embadurnadas de pegamento no consiguió aprobar plástica]

martes, 15 de julio de 2014

Ibiza revisitada

A veces tengo la sensación de llevar media vida esperando un naufragio.
Pues bien, ya he encontrado la arena en la que quiero encallar.

Nunca he tenido muy claro que significa todo eso de la patria cuando se trata de defender banderas, soy más de flechazos y amores platónicos.

Soy más de aquí que de allí, eso siempre lo he tenido claro.
Soy de agua sol viento y arena.
Soy de donde se pueda vivir descalzo.







Más tierra y agua cristalina aquí


viernes, 4 de julio de 2014

De faros e islas



Ya no puedo pensar en otra cosa, se me ha agarrado por dentro y no me suelta... O algo así decía Lucía de la novela de Lorenzo en Lucía y el sexo. A mí me pasa igual con las películas de Medem.

No puedo evitar pensar en esa película, en su luz, sus carreteras largas hasta el faro que todo lo ilumina, mañana me voy a Ibiza. En una semana dormiré en Formentera. Me gusta pensar que me cruzaré con la joven Dolores y con los rayos de sol que cantaba Paz.

Ahora toca inspirar olores de verano para superar el invierno.

Un cuento lleno de ventajas (click)

martes, 1 de julio de 2014

Declaración de interiores

Voy a guardar al vacío las horas que le quedan a esta semana

llevo dos días soñando con la arena que separa la isla de Ibiza de la de Formentera.