miércoles, 19 de julio de 2017

barman

- ven, corazón, sírvete otra copa.
¿de quién te has emborrachado hoy?
ya sabes que ciertas nostalgias
nos dan resacas agridulces.

- fue sólo un instante
me prestó sus labios y su cuerpo
y me hice un refugio de corrientes eléctricas.
luego el segundero me devolvió
de un soplido fuerte a la calle,
donde otros luchaban por abandonar las aceras
como si quemara el adoquín.

- apura el trago corazón,
hay que echar la persiana.


jueves, 14 de julio de 2016

Lisboa

Lisboa aulla a los turistas desde cada portal
es una loba amamantando a sus huéspedes
repartidos en la montaña rusa de sus siete colinas

Lisboa guarda ámbar en sus paredes
la luz más cálida al sur de occidente
un atardecer dormido con birrete de ultramar

Lisboa anochece y se vuelve laberinto
se prenden las voces del fado
las doces cuerdas de la guitarra portuguesa

Lisboa golpea viento y temperamento
luz y encrucijada
estrategia de un mapa de sal

con sus repechos y sus gargantas
sus puentes colgantes y su Vasco de Gama
Lisboa es el orgullo que San Jorge no quiso tragar


jueves, 26 de mayo de 2016

skybird



Necesito una nueva revolución.

domingo, 25 de octubre de 2015




De tanto en cuanto quisiera partirte por la mitad y contar una a una tus verdades

lunes, 12 de octubre de 2015



Y si quiere llover, 
que llueva 
y nos coja donde quiera, 
yo no pienso volver a ser la de antes.


La Bebe]

domingo, 4 de octubre de 2015



Tiene los contornos tenues y el centro más extremo y duro del solsticio.

martes, 29 de septiembre de 2015

aceras por palabras




hemos perdido el juego de nuevo
encendido el cenicero
para ver que había detrás
ahora que no distingo cuando camino
en la cuerda floja de tu equilibrio
tengo la tentación de alzar la bandera
y conquistar Granada
en la urgencia de las aceras
se alquila por media docena de coincidencias
la paciencia a granel
para descontar las rosas
para soltar el amarre
y despeinar el alma


martes 1 de septiembre

Lamiendo un credo
por no parecer agnóstica
a los ojos de la muchedumbre
deambulé entre sus cuerpos
siguiendo a pies juntillas
el protocolo del ciudadano de clase media

Respiré en cada esquina
maldije los domingos,
estropeé a ciencia cierta verdades a medias
por sodomizar las mariposas en el estómago
y derramar el vino
quite las espinas de todos los juncos
y  conté lo resplandeciente que era el invierno
para tragarlas una a una
cuando nadie miraba
Revelé un gesto claro
al mirarme al espejo
al mismo tiempo que esos cuerpos
que comparten formas y logaritmos
se vaciaban en un carnaval de entrañas, rimel y delineador negro.

Vuelvo a quedarme en silencio
a reconstruir los cánones y los prejuicios
y esa cadena de estúpidos segundos
que son el eslabón perdido de la sinceridad
cosida a un cuerpo ateo
que no ha perdido un ápice de fe en los locos