martes, 24 de junio de 2014

fisiología manca

La lluvia apaga las hogueras de San Juan.

Me gustan los brazos que saben abrazar.  Tú odias las manos lánguidas que soportan cuerpos que saludan. Me gustan los brazos que cobijan hogares habitabas mi piel y me llamabas casa.

Me gustaría sacudirme la tristeza como un perro la lluvia en la noche de San Juan.


2 comentarios:

Mi vida sin mí dijo...

Adoro las tormentas de verano, inesperadas,...como los abrazos, ésos que son capaces de curar cualquier herida.

Maru dijo...

Me encanta... otra forma de ver la noche de San Juan y la lluvia.....