sábado, 1 de noviembre de 2014

causalidad o casualidad

Puede que sea cierto que haya una línea vacía de predisposición. 

Puede que se nos dé bien vestirnos con nuestra piel cada mañana y abrir la boca para decir lo que se supone que debemos de decir. El abecedario fácil de la filantropía. 

Puede que llevemos en las manos los objetos costumbristas que poner sobre la mesa sin que un ápice de sorpresa sacuda hoy la ciudad o mañana. Tal vez precisamente mañana sea la oportunidad perfecta para desafinar el pecho. Llevamos servidos cuatrocientos versos torcidos y por ningún sitio he encontrado una mano que haga por enderezar lo que tiende a inclinarse a la derecha. 

Puede que cada uno dibuje las huellas de su talón de Aquiles.  

Puede que este otoño suene distinto. 

Para huir crujir hojas: pinchar aquí


5 comentarios:

Art. dijo...

No se por qué me esperaba que lo torcido fuese a la izquierda. Así que de momento me he sorprendido.

Creo que tendemos a actuar por costumbre en base a estímulos conocidos, los estimulos desconocidos hasta ese momento o que nos sorprenden nos desvían del camino. Lo que es costumbre para una persona puede sorprender a otra, así que creo que podría decirse que las personas que nos rodean son los generadores de cambios en nuestras vidas. Además de las tormentas, lluvias y accidentes, claro.

Siguiendo esta línea, imagino que para evitar el costumbrismo, lo mejor que puedes hacer es rodearte de gente nueva o que tarde en quemarse. O que se realimente con tu propio azar, generando uno nuevo que te sorprenda a ti.

En fin, que vivan las personas originales y disculpa por el texto libre

Un saludo desde el tercero

Rafael Indi dijo...

Por naturaleza se nos da mejor la casualidad.

Un saludo desde mi paracaídas ardiendo.

Art. dijo...

Si te pica la curiosidad, no es molestia (y merece la pena) decir que:

Llámame si un dia pierdes un vuelo
y el aeropuerto está frío y muerto.
Llámame si muere alguien a quien quieres
o si no te responde el motor del coche.

Llámame si haces un traslado,
y antes de que cuelgues
estaré abajo saludándote arremangado.

Y llámame si hace falta, y explícame que no escribes,
que hace ya tiempo que la vida no te sorprende.

Pero no me llames si una noche
sientes que querrías dormir en mi cama
o marchas lejos, o vivir juntos
en un piso pequeño

Llámame como si fuera cualquiera
y abrázame fuerte con la excusa de algún gol
Y llámame cuando escuches la canción
que te he escondido esta mañana debajo de la sábana.

Pero no me llames si una noche
sientes que querrías dormir en mi cama
o marchas lejos, o vivir juntos
en un piso pequeño

No me llames, simplemente ven a la playa
que ya nos conoce
me encontrarás puede que leyendo, puede que durmiendo
puede que esperando con el teléfono apagado.

Art. dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=EwNKnejLoz8 Joan Dausà. Y tiene otra que me gusta mucho, "Jo mai mai" (la versión catalana del "yo nunca..."). Si quieres la traducción solo tienes que asomar la patita.

Mantener las distancias con el presente. Hum. Quizá sea mejor que nos atraviese, no lo sé.

Art. dijo...

Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.

No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.

A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.

Tengo rocío para todos.

(que nos pille trabajando)