lunes, 22 de noviembre de 2010




Ella no se atrevió, quizá sea por eso que las sirenas de los barcos tocan más alto y las ballenas agudizan su voz. El soldadito marinero sigue buscando a su puta de piernas pálidas.

3 comentarios:

"Aquel chico..." dijo...

Pobre... yo que no dejo de cruzarme a ese tipo de putas pernoctando y, sin embargo, no encuentro ecos de aquellos barcos ni ballenas que no estén roncas.

Nianette dijo...

La última foto de tu anterior actualización... Arg.

persépolis dijo...

ay, que te encontré por casualidad..el que suena es Veloso? me gusta tu blog. si te quieres pasar por kamchatka, está invitada, chica del ático.