jueves, 24 de abril de 2014

primavera

Me gusta que el agua queme bajo mis pies una alegoría escandinava.
Poco a poco voy tejiendo con saliva una red de peros y controversias.
Un hilo de viento baja por mi voz.

Si cada paso aleja del epicentro, cómo reconocer las siluetas.

1 comentario:

Antonio Torres Márquez dijo...

Agua, agua caliente.

Saludos.