miércoles, 27 de octubre de 2010

La felicidad es cuestión de arrugas.

Hace poco escuché,no recuerdo bien donde, que las personas mayores son más felices, tienen más momentos a la espalda que les han llenado. Instantes que se han ido depositando como granitos de arena,que el tiempo es lineal aunque nos afanemos en darle una dimensión ciclica, y siempre suma. Aunque en ocasiones a la vez descuente.
Una mente de veinte años es un cubo vacío.Un vertedero de prejuicios minísculos que pesan como elefantes y pájaros anidados a principios que metamorfosearán veinte o treinta veces,si no más...
Supongo que los suspiros a los cincuenta o a los ochenta no son los mismos que se sueltan un martes como hoy de vuelta a casa después de unas cervezas.



Obligaciones morales que no se deben pasar por alto:

http://open.spotify.com/track/7INmID8Ad2uhorKqonTZVW

5 comentarios:

Nocuriel dijo...

Seguro?

Yo más bien diría que cuando uno es viejo a fuerza de tiempo terminan de darse cuenta de cuan gilipollas han sido a lo largo de su vida, de cuanto han vendido y maltratado sus propios deseos a cambio de una misera nada social y cuanto se han maltratado a ellos mismos esforzándose por quimeras artificiales.

Cuando uno ya es viejo termina de darse cuenta, no porque se sea más lúcido, sino porque con la luz de la muerte cercana las gilipolleces pierden su valor.


Pero ya, claro, es demasiado tarde, ya solo eres otro viejo loco, demasiado tarde y demasiado solo.

Meme dijo...

También tendrán más momentos tristes y decepciones a su vez. Todo depende de la suerte que tengamos en esta vida, aún así coincido contigo en que nuestra mente de veinte años está vacía todavía, aún estoy aprendiendo a ser yo... :)

Dana O'hara dijo...

Eso de que el tiempo es lineal y no cíclico me ha dejado pensando...

Dana O'hara dijo...

sii, me he rayado ligeramente. Pero agradezco la explicación :) es bueno pensar.

A mi también me vino a la mente la esfera de un reloj.

May la Goulue dijo...

Siempre dejando todo para el último momento... Qué lástima.