sábado, 26 de febrero de 2011

A veces
Me emborracho de impaciencia.
Se queda en el dintel de la puerta
La cordura de los días enlatados,
Una masa negra de proverbios
Y frases hechas.
A la hora de cerrar
Todo es dos más dos, cuatro.

A veces
Mi corazón es un reloj de arena,
El último grano es la primera arritmia.
El viento de poniente
Arrastra nubes de polvo a mis pulmones
Y me dibuja meandros en las venas.
Sangran los roles de un marinero
mientras desenreda su estampa.

A veces
Voy kamikaze sin nombre
Hacia un futuro llano y seguro
Hacia un mañana sin ojos,
Sin lengua, sin falda corta.
Violar tu calendario
parece un buen plan.

3 comentarios:

Meme dijo...

Al menos tienes el mapa a tu futuro :)

Sergio dijo...

...es lo que tienen las agendas y calendarios, están concebidos para incumplirlos o ser violados

Clementine dijo...

Eres poesía.
Brutal
:)