martes, 14 de junio de 2011

diez minutos

un naufragio de propósitos
quiero ser latido y golondrina
quiero secarte hasta los huesos
juguemos a ser inmunes en esta cárcel sintomática

2 comentarios:

Sergio dijo...

Se acaba saliendo a flote.

Petite Mademoiselle dijo...

Lo que aprecio de la decadencia es su belleza, lo que aprecio de los naufragios es esa eufórica prisa para reconstruir lo que nadie creyó digno de arreglo. Besos.