sábado, 16 de agosto de 2008

Las presentaciones


Cuando pienso en presentaciones se me viene a la cabeza una imagen de la infancia: un corro gigante de niño/as. Creo que todos alguna vez hemos pasado por eso, se trataba de repetir en riguroso orden el nombe de cada uno. Ya podían ser 10, 15 o 35...Ahora pienso que lo de menos era el nombre. No asignabas un nombre a una cara, o una cara a un nombre...Te limitabas a repetir como un papagayo sustantivos que se sucedian unicamente por como sonaban. Cuando salias de aquel circulo vicioso dudabas hasta de tu propia identidad, y eras incapaz de recordar el nombre de aquel niño de pecas pelirrojas, para que te pasara el balón en el partido...Quizá si hubiera estado detrás de la niña de la falda blanca lo recordarías...

De los corros pasamos a las tarjetitas con nuestros nombres, pegadas en el pecho o sobre el pupitre en clase (ya es sabido que cuando un niño llega a una edad es excesivamente mayor para hacer corros,que no lleven por delante algún interés concreto, vease un intercambio de cromos).Todos los principios de curso cediamos ante la petición del nuevo profesor y confeccionabamos nuestro cartel-nombre. Aqui se veian las abilidades plásticas de cada cual. Había carteles-nombre grandes, pequeños, cojos, simples, decorados...También había dias de "niño sin cartel", entonces perdias toda identidad y pasabas a ser "tú", que hasta te resultaba más cercano...Porque en el colegio o tienes la suerte de tener padres originales que te ponen un nombre original o te ves con la cruz de acompañar tu nombre con la inicial de tu apellido y un punto.

Las películas americanas nos enseñaron a darnos la mano, las francesas a enamorarnos al escuchar el nombre, ¿estudias o trabajas?, y si no tienes ocupación te dedicas a vivir del cuento...

La de oriente, sin mayores presentaciones...Pasen sin llamar.

2 comentarios:

DIEGO GARCÍA dijo...

Hola! Bienvenida a Blogger :-) me encanta ser el primero en firmarte. Gracias por aparecer en mi blog, espero que no sea la última.
Es una buena presentación, lo del papelito en el pupitre era gracioso. Si por los profes fuera, mi papelito habría seguido ahí hasta Junio... nunca se aprendían mi nombre, creo que llamaba poco la atención pero siempre me ha gustado matarlas callando...
La canción de Quique es enorme, sólo él podría hacer algo así. Me marcó mucho desde la primera vez. Me informé un poco sobre lo que pensaba él sobre la letra y me volví a enamorar de la canción aún más. Tiene mucho que ver con ciertas cosas que hay dentro de mí. La última frase de la canción da para escribir un libro.
Un beso desde Madrid.
D13GO

Anónimo dijo...

La ultima vez que tuve una experiencia parecia a estas...Cada vez se ponen mas exigentes, y ya no nos conformamos con decir el nombre y pasar al siguiente sujeto, ahora ademas incluyen procedencia, edad, estudios, intereses....y despues de un agotador dia de presentaciones y fichas técnicas, alguien se sentó en un sillón de manera muy poco cortés y dijo "en el fondo....¿a quién le importa de donde seamos, si hemos venido todos aqui por lo mismo, eso ya nos une". Fue uno de los mejores debuts que conozco...

Del atico de la derecha, tu vecina marti..(er?)...nez, la viandante de la calle dnd vives....