lunes, 14 de noviembre de 2011

en medio de ningún lado

un ciclo mellado
el cambio de rasante se deja entrever.
el tiempo engaña al ojo,
se confunde el asfalto con tu aliento.

las luces de los escaparates me seducen.
falta rendir homenaje a ciertas noches.
no hay mañana en la que no me quite el sombrero.

2 comentarios:

Sergio dijo...

Bonito gesto el de descubrirse con el sombrero.

Vagamundo dijo...

¿Y si sopláramos con ese aliento unas briznas de hierba? Hoy me decanto por la luz de las estrellas, de espaldas tumbado en este desierto.