En el mar las cosas cambian de nombre. Así una cuerda es un cabo, no existe izquierda, sino babor; ni derecha, sino estribor.
Un marinero arraigado, de esos a los que únicamente se les mueve la tierra bajo los pies y tienen anécdotas de cantos de sirena, no entiende palabras como ventana o armario.
Así me siento en ocasiones, hay cientos de conceptos que no entiendo cuando hablo del corazón. Tengo suerte si aún encuentro otros náufragos que conocen palabras que parecen lenguaje en clave: lealtad, sinceridad, libertad.
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sábado, 20 de diciembre de 2014
jueves, 29 de septiembre de 2011
baile de ilusiones
La ilusión es un escaparate lleno de luces,
un teléfono ardiendo donde una voz esperada está inquieta al otro lado del auricular.
La ilusión es tenue y ser vivo. La ilusión se alimenta, es parásito y río de corriente inversa.
Hay ilusiones perecederas e ilusos incurables.
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Desesperanzas de tarde,
historias para no dormir
domingo, 28 de agosto de 2011
va de domingos
En mi habitación siempre es de noche. Dicen que amanece y yo subo la persiana, y todas las mañanas sucede el mismo torrente de vida en las calles. Se iluminan los parques y se escucha el griterío de los niños, los coches circulan hacia algún lugar, hay una hornada de pan esperando que vaya a comprarlo. Cuando cierro la puerta hay cuatro paredes rodeando años y recuerdos, y entonces alguien dice que la nostalgia es inhumana, y otra voz que el presente es esto, que tampoco es demasiado y el futuro no es nada, todavía, como todas esas cosas que se piensan cuando uno deja la mente en blanco. Pero no respiran, ni se palpan, ni gravitan, cerca o lejos. Enciendo una luz, que empieza siendo menguante y en algún momento es un superlativo.
viernes, 29 de abril de 2011
todas las emisoras irán a morir al mismo dial.
todas acribilladas por ecos vacios
y músicos fantasmas.
todas las emisoras irán a morir a la misma frecuencia
placenta de letras y melodías absurdas.
todas acribilladas por ecos vacios
y músicos fantasmas.
todas las emisoras irán a morir a la misma frecuencia
placenta de letras y melodías absurdas.
Etiquetas:
Desesperanzas de tarde,
el suelo se convierte en poesía,
retales
sábado, 23 de agosto de 2008
Ando débil por casa sin tener claro cual es el grado de inclinación del suelo.No me resultaría raro encontrar una señal de pendiente, sobre todo en el perímetro de mi escritorio.Deambulo por los pasillos esperando en cada recodo encontrar tu abrazo.
Me siento como un niño desnutrido de caricias.
Hace trece días que te fuiste,aunque en tiempo real parezca 8 años, 11 meses, 30 días y quinientas horas.
Me siento como un niño desnutrido de caricias.
Hace trece días que te fuiste,aunque en tiempo real parezca 8 años, 11 meses, 30 días y quinientas horas.
viernes, 22 de agosto de 2008
Hay esperas y esperas...
Se puede esperar el autobús, a que abran la barra libre,
se puede esperar cinco minutos o toda una vida.
Se puede esperar con aire incierto una lluvia de estrellas surgidas de la constelación de Perseo, se pueden esperar los trailers de una pelicula francesa, a que enciendan las luces, a quedarnos a solas...
Se puede esperar dos cigarro, cinco a veces, o toda una cajetilla.
Los diez minutos de cortesia, los dos de antelación.
Se puede esperar acompañado, pero la verdadera espera es cuando tienen frío los huesos, y parece desaparecer la facultad del habla porque hace siglos que no medias palabra.
Se puede camuflar la espera,esperando otras cosas que nadie esperaría que esperaras.
Irónico, pero la esperanza cuando se espera (muchas veces) es lo primero que desaparece...Luego queda la inercia,la carrerilla...hasta el que dirán...
Sabes que hay cosas que esperarías toda una vida,y cosas por las que desesperas al pasar dos hojas de revista.
Hay cosas esperadas y otras que no esperas,y aun así llegan...Tampoco porque una cosa se espere tardará menos en llegar, ni más, todo depende del reloj de espera.
se puede esperar cinco minutos o toda una vida.
Se puede esperar con aire incierto una lluvia de estrellas surgidas de la constelación de Perseo, se pueden esperar los trailers de una pelicula francesa, a que enciendan las luces, a quedarnos a solas...
Se puede esperar dos cigarro, cinco a veces, o toda una cajetilla.
Los diez minutos de cortesia, los dos de antelación.
Se puede esperar acompañado, pero la verdadera espera es cuando tienen frío los huesos, y parece desaparecer la facultad del habla porque hace siglos que no medias palabra.
Se puede camuflar la espera,esperando otras cosas que nadie esperaría que esperaras.
Irónico, pero la esperanza cuando se espera (muchas veces) es lo primero que desaparece...Luego queda la inercia,la carrerilla...hasta el que dirán...
Sabes que hay cosas que esperarías toda una vida,y cosas por las que desesperas al pasar dos hojas de revista.
Hay cosas esperadas y otras que no esperas,y aun así llegan...Tampoco porque una cosa se espere tardará menos en llegar, ni más, todo depende del reloj de espera.
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