sábado, 3 de enero de 2015

Derecho al delirio


En un juego de espejos se miraron el alma.
Desandaron hasta donde se dieron por primera vez las buenas noches

viernes, 2 de enero de 2015

eslabones a ratos carne, a ratos verdad

Los surcos de sus labios eran las aceras más transitables, aunque en ellos se hundieran universos e idiomas que nunca terminé por comprender.

jueves, 1 de enero de 2015

a estrenar

quiero mirar la luna sobre la arena blanca de  alguna playa de alguna isla de algún corazón sin huéspedes.


sábado, 20 de diciembre de 2014

Naufrague aquí

En el mar las cosas cambian de nombre. Así una cuerda es un cabo, no existe izquierda, sino babor; ni derecha, sino estribor.

Un marinero arraigado, de esos a los que únicamente se les mueve la tierra bajo los pies y tienen anécdotas de cantos de sirena, no entiende palabras como ventana o armario.

Así me siento en ocasiones, hay cientos de conceptos que no entiendo cuando hablo del corazón. Tengo suerte si aún encuentro otros náufragos que conocen palabras que parecen lenguaje en clave: lealtad, sinceridad, libertad.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Sucede, noviembre

Ismael Serrano tiene una melancolía sobrevivida o es un superviviente de la melancolía.

Le doy vueltas a su voz quebrada mientras el sábado es tragado por el horizonte.

El skyline de Madrid  es mejor que cualquier postal de cualquier tienda de souvenirs. Lo contemplo congelado como si hubiera encerrado la ciudad en una de esas bolas de cristal que al girar sacuden nieve.

Lo contemplo como quien da el botón de pause y tuerce el gesto mirando desde fuera una imagen inmortal.


sábado, 1 de noviembre de 2014

causalidad o casualidad

Puede que sea cierto que haya una línea vacía de predisposición. 

Puede que se nos dé bien vestirnos con nuestra piel cada mañana y abrir la boca para decir lo que se supone que debemos de decir. El abecedario fácil de la filantropía. 

Puede que llevemos en las manos los objetos costumbristas que poner sobre la mesa sin que un ápice de sorpresa sacuda hoy la ciudad o mañana. Tal vez precisamente mañana sea la oportunidad perfecta para desafinar el pecho. Llevamos servidos cuatrocientos versos torcidos y por ningún sitio he encontrado una mano que haga por enderezar lo que tiende a inclinarse a la derecha. 

Puede que cada uno dibuje las huellas de su talón de Aquiles.  

Puede que este otoño suene distinto. 

Para huir crujir hojas: pinchar aquí


martes, 14 de octubre de 2014


no deberías renunciar a ese desvelo
no deberías dejar de ver el rojo que trepa por las paredes
no deberías cerrar con hilo esa desgana


no deberías claudicar en la arrogancia
no deberías vaciar aquí la vertebra de tu sentencia
no deberías ahogarte en agua templada


no deberías disecar el contorno del sueño
no deberías maltratar la insensatez
no deberías guardar para después la metamorfosis 

lunes, 13 de octubre de 2014

manos frías

hoy es el primer día del otoño
que cojo el café caliente entre las manos
y dejo que me temple el alma.

domingo, 12 de octubre de 2014

Descomplejando que es gerundio (reflexiones para un 12-O)

Hace poco en una cena alguien apostilló -pero no te confundas, que ella no tiene nada de facha, es más roja que roja- después de que con absoluta contundencia hubiera afirmado que me encanta la cultura de mi país, que estoy enamorada de la esencia de España.

Me llamó la atención el empleo de la palabra roja, pero en los coloquialismos de un viernes por la noche supongo que es lo más recurrente para decir que alguien no comulga con las ideas de derechas, anacronismos aparte.

Lo que me supone una pena tremenda es que se tenga que desligar el amor a la cultura y a la tierra de una, de una corriente política de manera explícita para que no haya malos entendidos. ¿Y qué tendrán qué ver las churras con las merinas? (expresión que me encanta y es muy española).  

Desde hace unos años he empezado a comprender el sentimiento sufridor colchonero, y eso que los colores merengues me calan hasta la médula. No sé si es una metáfora absurda, pero a mi España me duele cuando pierde por goleada porque la defensa no entrena o más bien nunca tuvo lo que hay que tener para estar donde están. Y no, no estoy hablando de fútbol. Me duele y la quiero. Porque la quiero me duele.

Creo que hay muchos motivos para sentirse parte de algo, y también maneras de odiarlo, cuando con los tiempos que corren te obligan a abandonar.
Aún así yo sigo amando los anocheceres del norte, cuando al sol se lo traga el mar; los amaneceres del levante, el agua clara de Ibiza, la arena negra de Lanzarote; el olor a mar de Galicia, las playas vírgenes de Cádiz, los montes del Bierzo, cada uno de los cielos de Madrid. La Sagrada Familia (algún día de estos sale entera en una postal), la muralla de Ávila, el Alcázar de Segovia, las calles estrechas de Toledo, la Alhambra de Granada, las estrellas de los Pirineos. El contorno de Cadaqués, las tapas de León, la paella valenciana, los ríos de sidra que corren por las calles de Gijón, el mar en calma de Murcia, la plaza de España de Sevilla, los miguelitos de la Roda. La amabilidad del extraño que me ofrece algo sin conocerme, la sociedad líder en donantes de órganos, los vecinos que luchan porque una familia no sea desahuciada, el vecino que te deja la puerta abierta cuando te has dejado las llaves en casa, las voces que gritan por las injusticias, las voces que cantan cuando hay algo que vitorear.
Yo amo la tierra de Machado, de Serrat, de Sabina, de Dalí, de Lorca, de Paco de Lucía, de Sorolla, de Miguel Hernández, de Sara Baras, de Cristina García Rodero, de Ana María Matute, de la guitarra, el chotis, el pasodoble y la copla.


sábado, 4 de octubre de 2014

martes, 30 de septiembre de 2014

retales de septiembre

Quisiera guardar la luz del sol en un recipiente de cristal. Irla bebiendo a sorbos cortos las noches sin luna.
Dosificar la penumbra. Dosificar el calor.Quizá así entiendas el equilibrio que supone retener el océano atlántico dentro de mi.

***

No tengo oficio suficiente para la banca rota.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Muertos de hambre

Ser así y no puedes ser de otra manera.


viernes, 22 de agosto de 2014

noches de cine y ventanas abiertas

tengo una esquirla de plata haciendo surco en un pulmón, un breviario de buena suerte en la mesilla, la misma camaradería que antes de ayer con el mando que enciende las luces del barrio.

tiras piedras sobre mi conciencia, como quien pretende despertar a quien duerme con apetito. he tatuado en un bostezo los dos lugares a los que quisiera llevarte dentro de un rato.

buenas noches y sueños rápidos,
niños del siglo xxi.

jueves, 7 de agosto de 2014

skyline

me gustan esos lugares donde alguien ha bautizado el perfil de una montaña como la mujer dormida. siempre hay uno por horizonte, igual que ilusos por familia o mercaderes de seda en el rastro, es un cupo a cubrir.

el verano habita mi piel, le abro los poros y le alquilo la epidermis por quincenas.

llenamos el tiempo de retales: un cine, un paseo, una tarde de siesta. una acuarela en blanco donde diluir las estaciones. los verbos peligrosos traicionan la boca, los adjetivos injustos que van seguidos de convenciones para llenar el tiempo. no sé si es más vulgar la conveniencia o la soledad. encoge los hombros y sigue danzando en lenguas exóticas. hay un golpe a la vuelta de la esquina para deshacer todas las certezas que has ido acumulando como versículos de tu pequeña biblia profana. hay un golpe de los buenos, lo sé. y se te desharán los estigmas.

jueves, 31 de julio de 2014

Incendiario de entremeses



No quiero marcharme sin contarte que practicaré la esencia.


en los márgenes de un jueves clarean mis no-intenciones.

esos mismos márgenes han parapetado astutamente un palacio, un templo por el que discurren calles, luces, sombras e incluso un lago para naufragar cada fin de semana. por esos margenes pasan los años, las dudas, las voces que arañan las paredes y dan más encanto -a la vez que acento- a la ciudad interior de los márgenes satisfechos.
dignidad flanquea la entrada a ritmos demasiado acompasados, disonantes o que no encuentran en lo desafinado belleza. no existe una palabra que baste para salvarse. existe un olor, quizá una manía, unos ojos o unas manos. una Esencia. y claridad.

se deshacen al paso de ingenuidad los adoquines mal puestos, el rastro de baldosas amarillas solo puede conducir a un lugar: a un encuentro inesperado donde bailar un vals con melancolía, recordando que en el tercer callejón de la derecha besó a su opuesto un martes. luego siempre quiso ser de agua.

domingo, 20 de julio de 2014

collage

Quizá estemos ya en el cuarto renglón de la tercera vida.

En el horario desacompasado de verano julio rasguña la espalda de los turistas en la plaza mayor.


Tengo un recetario de palabras de bocas ajenas:
No es tristeza, es inundación
Tener el corazón como una casa de huéspedes

Anido en ellas


Nado a braza por las aceras del barrio. Me cruzo con transeúntes que aderezan las sombras: las del árbol desaliñado, la de la dársena del autobús, la del balcón del primero. No queda un poste para echar una siesta.

Luego fue otoño por un rato, de doce a cuatro de la madrugada. Cuando llegaba a casa sólo olía a tierra mojada y a leña, como en octubre.


[A ratos contemplo un collage, el niño con las manos embadurnadas de pegamento no consiguió aprobar plástica]

martes, 15 de julio de 2014

Ibiza revisitada

A veces tengo la sensación de llevar media vida esperando un naufragio.
Pues bien, ya he encontrado la arena en la que quiero encallar.

Nunca he tenido muy claro que significa todo eso de la patria cuando se trata de defender banderas, soy más de flechazos y amores platónicos.

Soy más de aquí que de allí, eso siempre lo he tenido claro.
Soy de agua sol viento y arena.
Soy de donde se pueda vivir descalzo.







Más tierra y agua cristalina aquí


viernes, 4 de julio de 2014

De faros e islas



Ya no puedo pensar en otra cosa, se me ha agarrado por dentro y no me suelta... O algo así decía Lucía de la novela de Lorenzo en Lucía y el sexo. A mí me pasa igual con las películas de Medem.

No puedo evitar pensar en esa película, en su luz, sus carreteras largas hasta el faro que todo lo ilumina, mañana me voy a Ibiza. En una semana dormiré en Formentera. Me gusta pensar que me cruzaré con la joven Dolores y con los rayos de sol que cantaba Paz.

Ahora toca inspirar olores de verano para superar el invierno.

Un cuento lleno de ventajas (click)

martes, 1 de julio de 2014

Declaración de interiores

Voy a guardar al vacío las horas que le quedan a esta semana

llevo dos días soñando con la arena que separa la isla de Ibiza de la de Formentera.