Bebe el dulce elixir de la hipocresía.
No sabía que los domingos tenían estos tiempos muertos.
Se disponen los segundos al otro lado del microscopio.
Acaricia el mediodía como el lomo de un gato.
La memoria es un oasis de nostalgia.
Se ciñen los días al asterisco de tu nuca.
domingo, 27 de abril de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
primavera
Me gusta que el agua queme bajo mis pies una alegoría escandinava.
Poco a poco voy tejiendo con saliva una red de peros y controversias.
Un hilo de viento baja por mi voz.
Si cada paso aleja del epicentro, cómo reconocer las siluetas.
Poco a poco voy tejiendo con saliva una red de peros y controversias.
Un hilo de viento baja por mi voz.
Si cada paso aleja del epicentro, cómo reconocer las siluetas.
viernes, 18 de abril de 2014
De tejados y ciudades
Se dice en una de mis películas favoritas que la patria es un invento, no se extraña un país o una ciudad, se echan de menos a ciertas personas y a las calles con tan sólo cambiar de barrio.
También dicen que a las ciudades se las distingue por los tejados. Os presento a Lyon, por sus tejados, sus fachadas, sus ríos y sus miradas.
(más tejados aquí)
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martín(hache),
retales
sábado, 12 de abril de 2014
S.L.H.
Aprendimos a ser mayores en el borde de un vaso de cerveza. Luego
aprendimos a mentirles y a fingir que corremos hacia todos esos sitios donde la
gente parece muy bien saber que corre. Aprendimos a sabernos y a leernos entre líneas
o entre necios. Aprendimos a cuestionar la punta de nuestros zapatos y ensalzar
el tropiezo como la guerra ganada. Aprendimos a callarnos a destiempo, cuando el silencio se hizo
cómodo. Aprendimos a hablarnos inventando la importancia que quisimos para las
palabras que parimos. Aprendimos a verbalizarnos. Aprendimos a dolernos. Aprendí
que el exceso de astucia no es nada, ni todo lo válido es astuto. Aprendí de
los términos medios lo mejor y lo peor y ahora vivo en un extremo de medias tintas
que dejan caminos a medias y el vaso medio lleno o medio vacío. Quién se atreve
a vaciar el vaso de cerveza en el que aprendimos a ser mayores.
donde los aviones
He dado al play y el agua me ha llegado hasta los tobillos.
Se puede volver a sitios donde uno nunca ha estado.
Se puede mirar a los ojos de alguien e intuir los paisajes de donde ha regresado de soñar.
Se puede sentir ingravidez en 5 minutos y 31 segundos.
He vuelto a dar al play y el agua ha arrastrado mar a dentro tres inviernos. Se los ha tragado como si digiriera agostos en lugar de diciembres.
Se pueden dormir siestas eternas con los párpados naranjas.
Se puede aprender geografía en las arrugas de una sábana.
Se puede volver a uno con una mirada en un espejo transitado.
Ha terminado la música y he preparado mi piel para tatuar.
Se puede volver a sitios donde uno nunca ha estado.
Se puede mirar a los ojos de alguien e intuir los paisajes de donde ha regresado de soñar.
Se puede sentir ingravidez en 5 minutos y 31 segundos.
He vuelto a dar al play y el agua ha arrastrado mar a dentro tres inviernos. Se los ha tragado como si digiriera agostos en lugar de diciembres.
Se pueden dormir siestas eternas con los párpados naranjas.
Se puede aprender geografía en las arrugas de una sábana.
Se puede volver a uno con una mirada en un espejo transitado.
Ha terminado la música y he preparado mi piel para tatuar.
domingo, 23 de marzo de 2014
some of these days
ella lee desde hace semanas un recetario para escapistas, se pinta las uñas y repasa entre dientes la página 247.
él dobla la quincuagésimo novena esquina patinando la vergüenza. ha robado cinco vidas a dos viudas y media esta tarde.
ella cocina cantando a las plantas del vecino. él aprende chino en el bar del barrio, mientras su amigo le habla ha recorrido media muralla y ha tenido descendencia en xiamen.
ella se creer inmortal de miércoles a domingo. él duda de la metamorfosis de kafka, es enjambre los sábados y domingos por la mañana y hormiguero entre semana.
él enciende la luz del pasillo, ella cuelga su piel. él le cuenta en ruso su mediodía chino y la vergüenza que resbala las calles intrépidas. ella enciende sarcasmo e ironía. prenden los dos el sonido del tocadiscos: se tambalean en el aire chasquidos de épocas doradas y el silbido de un tren en blanco y negro.
él dobla la quincuagésimo novena esquina patinando la vergüenza. ha robado cinco vidas a dos viudas y media esta tarde.
ella cocina cantando a las plantas del vecino. él aprende chino en el bar del barrio, mientras su amigo le habla ha recorrido media muralla y ha tenido descendencia en xiamen.
ella se creer inmortal de miércoles a domingo. él duda de la metamorfosis de kafka, es enjambre los sábados y domingos por la mañana y hormiguero entre semana.
él enciende la luz del pasillo, ella cuelga su piel. él le cuenta en ruso su mediodía chino y la vergüenza que resbala las calles intrépidas. ella enciende sarcasmo e ironía. prenden los dos el sonido del tocadiscos: se tambalean en el aire chasquidos de épocas doradas y el silbido de un tren en blanco y negro.
martes, 18 de febrero de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
c.u.v.a.c.
[...]
Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque creen que las imágenes exteriores son la realidady no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría.
Hermann Hesse.
domingo, 18 de diciembre de 2011
lunes, 12 de diciembre de 2011
lunes, 5 de diciembre de 2011
Palabra de amor
“Siempre nos quedará París”, me prometías
con el eco de una voz en blanco y negro.
Ambos fuimos mucho más jóvenes, dicen.
Y no sabíamos aún que el dolor deja huellas,
si no hay ciudad ni regreso para esquivar su rastro
como no hay seguro nada, salvo la muerte, creo.
“Amar significa no decir nunca lo siento”,
aprendí de tus labios con sabor a novela.
Hay frases que repiten los amantes a veces
acaso cantinelas que llenan la penumbra.
Yo debí responderte que el placer es ciego
y no hay mayor dicha que la que nunca fue cierta.
“Ne me quitte pas”: me escribiste hace un siglo
la letra completa de aquella canción de Brel.
Hubo años en que tuvimos un corazón de bolero,
bailábamos hasta el alba si nuestra vida iba
y venía del brazo de ciertos grupos de rock.
Pero alguien dejó en silencio nuestra banda sonora.
“Volverán las oscuras golondrinas”, declamabas
camino de la ocre estación de ferrocarriles.
Ningún poema sirve para explicar el vacío
que despedirse arroja sobre los muelles del mundo.
No hay pañuelo que alzar como bandera,
un faro del exilio, una señal de humo.
La frase la escuché en algún cine de barrio:
“Ninguna palabra en siux significa adiós”.
Palabra de amor, Juan José Téllez]
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jueves, 1 de diciembre de 2011
d.s.o.b.e.m.
yo te quiero, a solas,
con un mar anudado a la garganta
donde naufrago cada vez que digo paz,
tiempo.
escucho a las gaviotas inventar idiomas
camuflados entre ruidos agudos y convexos.
hay un barco siempre
a punto de partir, y otro
que acaba de atracar.
con un mar anudado a la garganta
donde naufrago cada vez que digo paz,
tiempo.
escucho a las gaviotas inventar idiomas
camuflados entre ruidos agudos y convexos.
hay un barco siempre
a punto de partir, y otro
que acaba de atracar.
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latidos,
retales
sábado, 26 de noviembre de 2011
tiempo de fuga
cada tiempo de fuga tiene sus pesadillas,
sus encontronazos con hastío y desidia,
sus monstruos debajo de la cama.
cada tiempo de fuga tiene sus hojas en blanco en la agenda,
sus números de amigos que ya no sirven,
sus brechas, sus dudas.
sus cientos de poemas de desamor,
sus pies fríos, manos heladas
y el corazón destemplado.
sus encontronazos con hastío y desidia,
sus monstruos debajo de la cama.
cada tiempo de fuga tiene sus hojas en blanco en la agenda,
sus números de amigos que ya no sirven,
sus brechas, sus dudas.
sus cientos de poemas de desamor,
sus pies fríos, manos heladas
y el corazón destemplado.
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martes, 22 de noviembre de 2011
de lo que dije
hay caricias y arañazos
un domingo que espera
a los huérfanos
a la salida del cementerio.
un vaso a la mitad
lleno de cantos rodados
la arena guarda huellas
apaga las cenizas
seca el mar
y encierra hemisferios.
hay encuentros que pierden la palabra
un sinsentido en el último roce
maneras de desligarse de los olores.
dices que te duelen los ojos
nunca he tenido la voz más agrietada.
un domingo que espera
a los huérfanos
a la salida del cementerio.
un vaso a la mitad
lleno de cantos rodados
la arena guarda huellas
apaga las cenizas
seca el mar
y encierra hemisferios.
hay encuentros que pierden la palabra
un sinsentido en el último roce
maneras de desligarse de los olores.
dices que te duelen los ojos
nunca he tenido la voz más agrietada.
martes, 15 de noviembre de 2011
el día que la luna salió tarde
quizá un hilo interno siga cosiendo a pespunte triunfos y tropiezos, el mismo que borda iniciales y se deja deshilvanar fácilmente para mostrar un par de centímetros más de corazón. quizá zurza las heridas sangrantes. o tal vez se haga un ovillo y se encuentre de huelga.
lunes, 14 de noviembre de 2011
en medio de ningún lado
un ciclo mellado
el cambio de rasante se deja entrever.
el tiempo engaña al ojo,
se confunde el asfalto con tu aliento.
las luces de los escaparates me seducen.
falta rendir homenaje a ciertas noches.
no hay mañana en la que no me quite el sombrero.
el cambio de rasante se deja entrever.
el tiempo engaña al ojo,
se confunde el asfalto con tu aliento.
las luces de los escaparates me seducen.
falta rendir homenaje a ciertas noches.
no hay mañana en la que no me quite el sombrero.
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viernes, 11 de noviembre de 2011
miércoles, 9 de noviembre de 2011
MOLESKINE
EIVISSA 2011
SEPTIEMBRE (pasa rápido y déjanos vivos)
LA RESIGNACIÓN
en el punto de mira: el duelo por su risa
sábado, 5 de noviembre de 2011
lluvia de noviembre
la noche se disuelve, tus dudas, diría que hasta la calle que amortigua nuestros pasos. las luces de las farolas beben de los charcos, como los gatos. somos fantasmas atravesando siglos de piedra. caemos en peligrosas espirales. tu lengua circunscribe balas, rasgan mi aire, el estruendo se oye siete calles abajo. el eco nos devuelve un milagro y ya no hay palabra ni carne que nos salve.
lunes, 31 de octubre de 2011
garganta con arena
es extraño verte desmantelando
esta casa de pobres
robando la limosna
cerrando la puerta de octubre
tirar de memoria
echar la cuenta,
siempre sales ganando
trajiste hasta mi mesa un verso
cambiaste la norma
el tiempo y alguna costumbre
hecha a si misma de nostalgias
secaste el jardín
dejaste la vida al raso
esta casa de pobres
robando la limosna
cerrando la puerta de octubre
tirar de memoria
echar la cuenta,
siempre sales ganando
trajiste hasta mi mesa un verso
cambiaste la norma
el tiempo y alguna costumbre
hecha a si misma de nostalgias
secaste el jardín
dejaste la vida al raso
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